POR LA BOCA MUERE EL PEZ

Deberíamos tener una cajita con forma de boca para ir metiendo en ella temporalmente todo lo que no deberíamos contar a nadie y así quedarnos tranquilos sin necesidad de comer el tarro a los demás o implicarles en nuestros pensamientos “impuros”evitando así malos rollos. Por ejemplo, si alguien te dijera algo que te molestase, en lugar de responderle o decirle a otro lo que te ha dicho, para desahogarte, meter sus palabritas y las tuyas ahí, bien cerraditas, que no salgan, evitando actos de los que uno se pueda arrepentir después y seguir de esta manera poniendo buena cara a los demás y a ti misma y cerrar la boca de una vez.
Podríamos incorporarle también un secador para las lágrimas y jabón para devolverlas a su lugar de orígen transformadas en un poema o en lo que deberían haber sido.
Hay gente que no ve más allá de un palmo de narices y suelta sin pensarlo culebras de tamaño colosal que pican y hacen daño. No es necesario ponernos a su altura ya que a palabras embarazosas, como dicen, respuestas anticonceptivas.
Siempre he pensado de todas maneras que hay gente que se merecería vivir en un lugar aparte y que mejor que meter a sus palabritas y a sus dueños incluidos en esta estupenda cajita hasta un mejor contraataque.



Oli dijo
Yo quiero una caja de esas, donde las venden??? pero la mia que sea de tamaño industrial, jejeje
BESOS!!!!!!!!!!!!
8 Julio 2007 | 12:30 PM